Nadia Calviño ha presentado los resultados de la actividad del Grupo BEI en España en 2025 durante una conferencia de prensa celebrada en Madrid el 9 de febrero de 2026.
Muchísimas gracias, Daniel, por esa cariñosa acogida. Gracias, María, por bajar a acompañarnos en este momento. Y gracias, como siempre, por hacer que esta, nuestra casa, lo sea aún más, cuando una o dos veces al año venimos a hacer alguna presentación importante de las actividades del Grupo Banco Europeo de Inversiones en España.
Me acompañan hoy aquí, y estoy muy contenta de contar con Pilar Solano, que es la directora del Departamento de Actividades y de Financiación del Sector Privado, no en España, sino en toda la Unión Europea; Marco Marrone, que es precisamente el jefe de operaciones del Fondo Europeo de Inversiones, la filial del Grupo BEI, que proporciona garantías, que hace inversiones de capital y que, por tanto, tiene un papel fundamental en la financiación de las pymes y las startups europeas; está también María Serrano, que es la jefa de división que se encarga justamente de España y la jefa de la oficina en Madrid, que todos ustedes sin duda conocen, María Romano.
Antes de entrar en materia, sí quería compartir un mensaje de solidaridad, de apoyo y de cariño para todas aquellas personas, aquellas familias que se han visto y se están todavía viendo directamente afectadas por las lluvias torrenciales que asolan una buena parte de nuestro país. Creo que todos estamos conteniendo el aliento y también compartiendo y tratando de transmitir nuestro apoyo, nuestro cariño, nuestro calor, a estas personas que en este momento no han podido todavía volver a sus viviendas, y quería compartir este mensaje antes de empezar la presentación.
Pasando ya a lo que nos trae hoy aquí, justamente querría empezar hablando de esos 40 años desde la adhesión de España a la Unión Europea. Cuatro décadas de progreso extraordinario de nuestro país, cuatro décadas en las que el Banco Europeo de Inversiones ha jugado un papel muy importante. De hecho, como ya se ha señalado, el Banco empezó a operar en España antes de la adhesión a la Unión Europea y, por tanto, podríamos decir que cuando España entró en la Unión Europea, el BEI ya estaba allí, con un papel absolutamente clave para financiar todos aquellos grandes proyectos que han marcado justamente el progreso de España desde los años 80.
Allí donde hay un gran proyecto destacado, emblemático, de gran impacto en España, está la financiación de la Unión Europea y está el Grupo Banco Europeo de Inversiones. Algunos ejemplos que la mayoría de nosotros podemos recordar muy bien para visualizar ese papel: la modernización de la ciudad de Barcelona para la preparación de los Juegos Olímpicos del año 92; el primer AVE Madrid-Sevilla y toda la preparación de Sevilla para la EXPO; la inversión en puertos como los de Barcelona, Bilbao o Algeciras; la terminal T4 del Aeropuerto de Madrid-Barajas; los metros de Madrid, Barcelona, Sevilla o Málaga y tranvías como el de Alicante, Zaragoza o Granada, la restauración del Teatro Liceo, en Barcelona; hospitales públicos como los de La Coruña, Cantabria, Burgos, La Rioja o Murcia; y, en los últimos años, el despliegue de las energías renovables, consolidando España como el país de las renovables.
En definitiva, el BEI está allí donde se le necesita, contribuyendo a una España más moderna y dinámica que ayuda también a fortalecer Europa, dando respuesta a emergencias, como hicimos con el apoyo financiero para responder al hundimiento del Prestige; la reconstrucción tras el terremoto de Lorca; la respuesta inmediata ante la dana el año pasado, o los incendios forestales del verano del año pasado también.
Y, además de ayudar a los proyectos que potencian el crecimiento económico y el progreso del país, y responder a las catástrofes apoyando la reconstrucción, en tercer lugar, el Banco Europeo en Inversiones ha tenido un papel clave de estabilización de la economía española, manteniendo su actividad y su apoyo financiero al tejido productivo español durante y después de la crisis financiera, que se inició en 2008, y también, de forma importantísima, en el contexto de la pandemia.
El papel del Grupo BEI en España es muy importante a lo largo de estos últimos años y las últimas décadas. Pasando ya a la actividad en 2025, se trata de un año histórico para la actividad del Grupo BEI en España. Hoy presentamos el Informe de actividad de un ejercicio muy positivo desde todos los puntos de vista que, como señalé hace un par de semanas hablando de todo el impacto del Grupo en toda la Unión Europea, ilustra muy bien ese papel de dinamización y de modernización de nuestra Unión.
Más importante que nunca, como ya ha señalado Daniel Calleja, en el momento en el que el orden mundial entra en una nueva fase y en el que hay un acuerdo unánime sobre lo que tenemos que hacer. Cuando los líderes europeos se reúnan este jueves para reflexionar sobre la competitividad, parten de una unanimidad muy fuerte en cuanto al diagnóstico y en cuanto a cuáles tienen que ser los campos de actuación para impulsar la productividad y la competitividad de la economía europea. Integración de los mercados, inversión, gran volumen, gran escala, simplificación y refuerzo de las redes internacionales, esas alianzas estratégicas que la Unión Europea tiene a lo largo y ancho del mundo.
Y en este contexto, el Banco Europeo de Inversiones está apoyando las prioridades políticas europeas en estos cuatro ámbitos. Es, sin duda, uno de los grandes ejemplos de éxito de la Unión Europea no solo por los números, sino porque todo el potencial financiero se ha desplegado para marcar la diferencia. Y 2025 ha sido un año de enorme éxito desde estos puntos de vista, con una financiación anual récord de 100 000 millones de euros y máximos históricos en seis áreas clave: redes y almacenamiento de energía, innovación para reforzar el liderazgo tecnológico de Europa, seguridad y defensa, impulso a la vivienda asequible y sostenible, financiación para la agricultura y la bioeconomía, y apoyo a Ucrania.
2025 ha sido el año del salto cualitativo en inversión en seguridad y defensa en Europa. No solamente se trata de cuadruplicar el volumen total de financiación en este ámbito, sino también de ampliar el tipo de proyectos que estamos financiando para alcanzar y cubrir todas las necesidades en el ámbito puramente militar. Y todo ello, gracias al apoyo unánime de nuestros accionistas, los 27 Estados miembros, que han apoyado sin fisuras nuestra Hoja de Ruta, nuestras prioridades estratégicas, el aumento de nuestra capacidad de financiación y la sólida posición del Banco Europeo de Inversiones. Gracias a este apoyo unánime y al éxito del modelo de negocio del BEI, contamos con una AAA, contamos con un balance de más de 600 000 millones de euros, uno de los bancos multilaterales más grandes del mundo, paneuropeo por definición y con proyectos en todos y cada uno de los rincones de nuestra Unión y en 130 países alrededor del mundo.
Este es el contexto dentro de las actividades del Banco Europeo de Inversiones y es que, bajando ya a la actividad en España, 2025 ha sido un año récord de actividad del Grupo BEI en España, por dos razones principales.
En primer lugar, por el fuerte crecimiento de la economía española que, como todos ustedes saben, en este momento lidera y supera la media del resto de los países de la Unión. Y, en segundo lugar, por la activación de los préstamos NextGeneration, que se han desplegado a muy buen ritmo en 2025.
Y así, a los cerca de 11 000 millones de euros financiados con recursos propios del Grupo BEI, hay que sumar 2 900 millones de euros adicionales con los fondos europeos NextGeneration que el BEI ha desplegado en España. Estos fondos NextGeneration se están traduciendo en proyectos que ya son visibles en todos los rincones de nuestro país, desde redes eléctricas, generación de renovables, desarrollo urbano, proyectos de educación, turismo sostenible y apoyo a las pymes, sobre todo liderados junto con las comunidades autónomas. Como ya he señalado, allí donde hay una iniciativa estratégica de inversión en España, desde la vivienda hasta las capacidades de seguridad y defensa, con una altísima probabilidad, está el BEI. En toda Europa y también en España, el BEI se ha consolidado en 2025 como el Banco del Clima. El apoyo a la transición verde ha absorbido aproximadamente la mitad de la financiación del Grupo en España, con varias áreas destacadas. La inversión récord en redes eléctricas, con cerca de 1 900 millones de euros, que incluye el gran proyecto de red eléctrica del interconector por el Golfo de Vizcaya. Un cable submarino de más de 300 kilómetros que duplicará la capacidad de intercambio eléctrico entre España y Francia, fundamental para conectar la península ibérica con el resto de Europa y poner fin a esta condición de isla energética. La financiación del Grupo BEI también está sirviendo para reconstruir las redes de Iberdrola afectadas por la dana. De hecho, el BEI está financiando en este momento la mitad de las inversiones en redes eléctricas en España. Uno de cada dos euros invertidos en España en 2025 en redes eléctricas proceden de financiación del BEI.
Además de la mejora de las redes, Europa tiene una apuesta firme por las renovables y el almacenamiento, como eje de la modernización del sistema energético y la competitividad de las empresas para tener precios de electricidad más bajos. Algunos ejemplos emblemáticos en España de 2025: el segundo tramo de financiación para la central hidroeléctrica del Salto de Chira, en Canarias; la inversión a través de CaixaBank para que Navantia pueda impulsar la fabricación de componentes de energía eólica marina en sus astilleros de la ría de Ferrol y Puerto Real, en Andalucía.
Además de estas grandes infraestructuras, hemos lanzado programas de financiación para la eficiencia energética de las pymes, a través de intermediarios financieros en todo el territorio. El BEI está apoyando la instalación de contadores inteligentes, sistemas de ventilación más eficientes o medidas activas de ahorro de consumo, reduciendo el coste energético para las pymes.
En tercer lugar, también estamos actuando para impulsar la descarbonización de la industria y la fabricación de materiales y fueles de última generación. Con préstamos como el concedido a ArcelorMittal para la fabricación de hierro y acero con huella de carbono reducida en Asturias, financiando los centros de investigación y desarrollo de Avilés y Gijón. Finalmente, el Grupo BEI ha hecho una apuesta decidida por el transporte sostenible, como la firma del acuerdo para la conexión del AVE Burgos-Vitoria, que conectará la línea de Madrid-Valladolid-Burgos con la Y vasca. También proyectos como la prolongación de la línea 2 del metro de Málaga o la renovación de la estación de Sants en Barcelona.
En definitiva, en 2025, la inversión en transporte sostenible ha aumentado en un 50 % con respecto a 2024. Y con todos estos proyectos contribuimos a situar España como un país de liderazgo en todo este ámbito de las energías renovables, el almacenamiento y el transporte sostenible.
Además de la seguridad energética, la inversión verde es clave para la adaptación al cambio climático, tratando de prevenir el impacto negativo en las ciudades, la agricultura, las infraestructuras y la vida de la gente. Justamente, he iniciado mi presentación hablando del impacto de estas lluvias torrenciales en buena parte del territorio español y la necesidad de hacer inversiones que prevengan el impacto negativo del cambio climático. Cada euro invertido en prevención y adaptación ahorra entre cinco y siete euros de costes de reconstrucción, por no hablar, por supuesto, de aquellos costes y daños que no son recuperables, como es la pérdida de vidas humanas.
Y esto es algo que tenemos muy presente en el Banco Europeo de Inversiones. Un ejemplo claro es el agua.
El Grupo BEI es uno de los mayores financiadores del mundo en proyectos relacionados con el agua. Desde el agua potable, que sale del grifo de nuestros hogares hasta el tratamiento de aguas residuales, como vemos en la foto, o el riego agrícola.
En España, la inversión en agua alcanzó una cifra de récord en 2025: 570 millones de euros. Y prevemos mantener en 2026 un ritmo fuerte de inversión, también en este ámbito, con proyectos clave en distintos puntos de la geografía española para aumentar la capacidad de producción y mejorar la calidad del agua en el principado de Asturias; para modernizar la infraestructura de agua en 11 municipios de la Costa del Sol, a través de nuevas canalizaciones y de la digitalización para una gestión más eficiente del agua; y, para finalizar, la ampliación del canal de Navarra, con claros beneficios para la industria agroalimentaria en una región tan importante para España.
Además, quiero señalar que en 2025 participamos en la emisión del primer bono verde de una empresa de agua en Europa, Aqualia, justamente una compañía española líder en gestión de agua.
Pasando a la financiación para innovación y liderazgo tecnológico, el Grupo Banco Europeo de Inversiones es uno de los grandes motores de innovación europea movilizando la inversión privada. Como ha señalado justamente Daniel Calleja en su introducción, en 2025 el Grupo BEI alcanzó un peso muy importante en los mercados de capitales, con un 30 % de la deuda de riesgo y un 25 % de la financiación a fondos de capital riesgo en Europa. De hecho, en 2025 la inversión del Grupo BEI en innovación puntera en España alcanzó un nuevo récord, con más de 2 800 millones de euros. Hablamos de apoyo a las startups disruptivas, la financiación de grandes fabricantes de tecnologías limpias, la inversión en fondos de capital riesgo especializados en deep-tech, en ciencia, en espacio.
Dentro de los sectores, el foco en 2025 estuvo en la tecnología eólica, las tecnologías avanzadas para la automoción, la biotecnología, la tecnología médica, la seguridad y defensa y el espacio. Creo que nos dan pistas importantes de cuáles son los sectores que están teniendo un crecimiento más importante en España.
El Fondo Europeo de Inversiones, un año más, ha jugado un papel muy importante para que el talento, las ideas, la investigación, la ciencia se traduzcan en tecnología y en proyectos concretos en el mercado. Gracias, por ejemplo, al acuerdo estratégico con el Centro para el Desarrollo Tecnológico de la Innovación, el CDTI, un programa pionero en Europa que permite impulsar fondos que ayudan a la transferencia de tecnologías, desde la investigación a las actividades en el mercado. Fruto de esta cooperación con el CDTI, ya hemos firmado una primera operación con el fondo Montana en un ámbito tan importante como la salud infantil, el único fondo pediátrico que existe en Europa.
Nuestro compromiso con la ciencia es claro, en 2025 también hemos prestado servicios de asesoramiento técnico para el desarrollo del telescopio de 30 metros, conocido por sus siglas en inglés TMT, en la isla de La Palma. Un proyecto que, de materializarse, situará Europa a la vanguardia de la investigación astronómica mundial.
A través de nuestra iniciativa TechEU, estamos intensificando estas inversiones, también en tecnologías limpias para la salud, biotecnología. TechEU es el mayor programa de financiación de la innovación en Europa, con un objetivo de movilización de 250 000 millones de euros de aquí a 2027, y se trata de atraer y movilizar a los inversores privados, apoyar la innovación disruptiva y reforzar la capacidad industrial de Europa, apoyando a empresas pioneras aquí en España, por ejemplo, en el ámbito de la tecnología médica, como Amadix o Overture Life, dos de las operaciones que firmamos en 2025.
En 2025, hemos alcanzado la velocidad de crucero de la importante iniciativa de campeones europeos, la que se conoce como European Tech Champions Initiative. Es un gran éxito. Con ella hemos invertido ya en cuatro empresas españolas, tres de ellas unicornios.
En Europa los unicornios existen, cada vez hay más y desde el Grupo BEI estamos determinados a financiar su crecimiento. Una de ellas se firmó en 2025, la capitalización de la plataforma Fever para la promoción de actividades culturales y de entretenimiento. Y quiero anunciar hoy que acabamos de firmar la inversión en un segundo megafondo español, Seaya, con un objetivo de capitalización de 1 000 millones de euros para apoyar el mercado de scale-ups europeas que tradicionalmente han tenido que recurrir al capital extranjero para crecer. Con esto, España cuenta con dos de los trece megafondos en los que hemos invertido en toda Europa. Para que las empresas, las ideas, el talento, las tecnologías nacidas en la Unión Europea puedan crecer y prosperar también aquí, en Europa.
Actualmente estamos trabajando en la segunda fase de esta exitosa iniciativa European Tech Champions para que pueda escalar, pueda tener un mayor impacto justamente catalizando, movilizando la inversión privada en Europa.
Yo creo que España es un buen ejemplo de cómo el Grupo BEI, gracias al abanico de instrumentos financieros que tenemos, apoya toda la cadena de crecimiento de las empresas, desde la concepción inicial hasta el desarrollo, el crecimiento y la expansión global como unicornios.
Cambiando de tercio, y en estos últimos años creo que se ha despejado cualquier duda, está claro que el crecimiento, la prosperidad, la innovación solo son posibles en un entorno de paz y seguridad para nuestros ciudadanos y nuestras empresas.
Como he dicho anteriormente, en el año 2025 se ha producido un cambio de paradigma, un cambio radical en materia de seguridad y defensa. Hemos superado nuestros propios objetivos con volúmenes de inversión en seguridad y defensa que se han multiplicado por cuatro en 2025, alcanzando ya el año pasado el objetivo del 5 % de la financiación total en la Unión Europea.
Y España está entre los países que más financiación del BEI han recibido para impulsar los proyectos en seguridad y defensa. Una financiación histórica de 500 millones de euros.
Hemos ampliado el alcance de las actividades que financiamos desde el Banco Europeo de Inversiones, como he señalado anteriormente, de forma que estamos muy presentes en grandes infraestructuras, instalaciones críticas destinadas a mejorar, por ejemplo, la movilidad militar, el desarrollo de las capacidades industriales nacionales, por ejemplo, en materia de fabricación de drones o lanzaderas de satélites e impulsando la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías de seguridad y defensa. En este ámbito, en España, el BEI ha firmado el año pasado dos proyectos importantes: la construcción del nuevo centro de investigación de Indra y la innovación de la multinacional española Oesía.
En cuarto lugar, estamos presentes en el apoyo a las pequeñas y medianas empresas. Un ámbito en el que recientemente hemos firmado un acuerdo con el Banco Santander para garantizar el acceso a la liquidez de las pequeñas y medianas empresas en España y en toda Europa. Y, por último, el Fondo Europeo de Inversiones está actuando como inversor ancla, inversor de referencia, para fomentar el ecosistema emergente de fondos de inversión privados especialmente dedicados al ámbito de la defensa. En España ya hay un ejemplo, se ha firmado un acuerdo con el fondo Nazca, que es el mayor fondo de capital privado especializado en sector aeroespacial y defensa en España, y uno de los mayores de Europa. De hecho, el fondo Nazca ya está invirtiendo activamente en el ecosistema de empresas de seguridad y defensa en España.
Es evidente que todas estas inversiones en seguridad y defensa también tienen un poder multiplicador desde el punto de vista de la innovación y del crecimiento económico en general.
Otro de los ámbitos en los que el BEI ha reforzado su apoyo el año pasado es el de la vivienda. Es, sin duda, una de las preocupaciones fundamentales de todos los europeos.
Es un trabajo que hemos iniciado hace dos años para identificar cómo podía el BEI ayudar y apoyar en un ámbito en el que las competencias son fundamentalmente locales, municipales, el desarrollo de la vivienda.
Pero gracias a ese trabajo con los ayuntamientos, con los Estados miembros, con los inversores privados y las empresas, identificamos tres áreas en las que hay que impulsar la inversión, y el Banco Europeo de Inversiones puede facilitar la inversión necesaria: innovación para desarrollar nuevas tecnologías, nuevos materiales de construcción; rehabilitación de edificios impulsada por los ayuntamientos, y construcción de nueva vivienda asequible.
El BEI ha proporcionado, en 2025, 4 000 millones de euros de financiación para programas de construcción, rehabilitación de viviendas asequibles y sostenibles en toda Europa.
Y, en España, en los dos últimos años, hemos doblado la financiación respecto al período anterior, con casi 2 000 millones de euros para contribuir a la construcción de cerca de 11 000 nuevas viviendas en España, con proyectos que ya son visibles en Cataluña, Castilla y León, la Comunidad Valenciana y Andalucía.
En 2025 en concreto, firmamos un acuerdo con el Ayuntamiento de Barcelona, un préstamo de 113 millones de euros para financiar la construcción de nueve promociones de vivienda en alquiler social, en la capital catalana, con el que sumamos más de 2 300 viviendas en la ciudad. Firmamos operaciones con intermediarios financieros para ampliar la oferta de financiación para eficiencia energética, promoción de vivienda sostenible. Y firmamos un préstamo para la empresa ULMA, un préstamo de 45 millones de euros para apoyar la innovación y la sostenibilidad en la cadena de valor del sector de la construcción. La empresa ULMA, que tiene su sede en el País Vasco, se dedica precisamente al desarrollo de nuevos materiales y la investigación e innovación en el ámbito de la construcción.
Las infraestructuras sanitarias también han tenido protagonismo en la actividad del Grupo BEI en 2025, gracias a préstamos como el firmado con la Xunta de Galicia para el Hospital Universitario de A Coruña, que está permitiendo la renovación, la ampliación de capacidad, atender mejor un área sanitaria de más de medio millón de ciudadanos.
Y en Cataluña, los fondos del BEI están contribuyendo a desarrollar residencias, centros de día, viviendas asistidas para personas mayores y personas con discapacidad. Como he señalado, estamos también apoyando fondos de inversión privados que se están desarrollando y especializando justamente en el ámbito de la salud.
Paso a otra de las misiones fundamentales del Banco Europeo de Inversiones, justamente una parte clave de nuestro ADN como institución de la Unión Europea, y es ayudar a reducir las disparidades entre territorios, construir una prosperidad compartida, impulsar el crecimiento en todas las regiones de nuestra Unión. Porque el talento se distribuye por igual en todas las regiones, pero las oportunidades no.
En el caso de España, el Grupo BEI ha contribuido a la cohesión social y territorial con 6 300 millones de euros de inversión en aquellas regiones con menor renta per cápita, ayudando a reducir las desigualdades, impulsando la inversión social y movilizando el potencial local.
Como anticipábamos en la presentación de hace un año, en 2025 hemos puesto también el foco en las inversiones en el sector agrícola y de la bioeconomía, que es una de las ocho prioridades estratégicas del Grupo BEI. Se trata de reforzar la seguridad alimentaria, de fomentar una cadena alimentaria sostenible y de reducir las emisiones de CO2, impulsar los beneficios, el crecimiento y la prosperidad de todas las personas que trabajan en este sector.
Y, en concreto, en 2025 el apoyo del BEI se ha traducido en 1 500 millones de financiación récord, con acuerdos de cofinanciación con comunidades autónomas como Extremadura o Castilla y León, acuerdos con la banca comercial destinados a jóvenes agricultores, apoyo al crecimiento de pymes agroalimentarias y la transición a modelos más sostenibles y más rentables, por ejemplo, con la inversión a través del FEI en el fondo Impact Bridge, especializado en el sector agroalimentario, y finalmente, utilizando instrumentos como la deuda de riesgo, la venture debt, para respaldar empresas innovadoras, por ejemplo, en el desarrollo de nuevos alimentos, cadenas alimentarias más sostenibles y saludables, como es el caso de Heura Foods, una empresa de bioeconomía pionera en la producción de alimentos vegetales alternativos a la carne.
Ya vamos llegando al final de la presentación, pero no quería terminar sin hacer una referencia especial a las pymes, que evidentemente son el corazón de la economía española. En 2025, el Grupo BEI invirtió 4 200 millones de euros en las pymes, un 55 % más que el año anterior.
En concreto, el FEI ha duplicado su apoyo a las pymes españolas, gracias al apoyo adicional de los fondos NextGeneration, que se han focalizado especialmente en promover la innovación, la sostenibilidad, la modernización de las pymes y reforzar su competitividad.
Dos de cada diez pymes que reciben apoyo del FEI en Europa son españolas.
Y quiero destacar que España es el país que más financiación recibe del BEI para las mujeres emprendedoras a través de acuerdos concretos, como el que hemos firmado el año pasado con CBNK, la combinación del Banco Caminos y Bancofar, para apoyar a las mujeres emprendedoras en el sector farmacéutico español. Es el primer programa de financiación intermediada del Banco Europeo de Inversiones dedicado íntegramente a los proyectos liderados por mujeres.
Y CBNK es uno de los bancos españoles que se han unido al Gender Finance Lab, el primer programa de asesoramiento destinado a los bancos comerciales para ver cómo mejorar el acceso a la financiación para las mujeres emprendedoras. Es una iniciativa que ya cuenta con 42 bancos europeos, entre los cuales 6 españoles.
En esta diapositiva anterior, las fotos representan algunos de los proyectos de pymes que han sido financiadas por el Banco Europeo de Inversiones en 2025.
Y en este mapa pueden ver algunos de los ejemplos que he mencionado de los proyectos más representativos en todo el territorio nacional.
Desde el interconector eléctrico con Redeia, entre España y Portugal y Francia a través del Golfo de Vizcaya; el Salto de Chira en Canarias; el proyecto de ArcelorMittal en Asturias; los proyectos de Navantia en Galicia, en Andalucía; los proyectos de transporte sostenible en Castilla y León; el apoyo a empresas innovadoras y unicornios como Fever, que está en Madrid, pero que en realidad opera en toda Europa, en todo el mundo, como ocurre con todas las startups; la inversión para la detección precoz del cáncer a través de análisis de sangre en centros de investigación que están en Valladolid, en Madrid, en Sevilla; la investigación y el desarrollo de técnicas de nueva generación en materia aeroespacial, con centros de investigación en Madrid, Cataluña, Galicia, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Valencia, Andalucía; los proyectos de vivienda social en Barcelona; la innovación en materia de materiales de construcción en el País Vasco; el Hospital Universitario de A Coruña en Galicia; la expansión de alternativas a la carne como el queso vegetal, la fabricación de snacks que he mencionado con el Grupo Heura Foods en Cataluña; el apoyo al emprendimiento femenino en toda España; y, por supuesto, todos los fondos también en todo el territorio nacional financiados con los fondos NextGeneration.
Quiero cerrar la presentación hablando de un tema que tiene también mucha relación con España y es el impulso a las alianzas globales, porque está claro que una de las fortalezas de la Unión Europea es la red de alianzas y de acuerdos comerciales y de inversión que tenemos con socios estratégicos en todo el mundo. Esa parte del ADN europeo que, en un mundo en el que hay quienes construyen muros, se dedica a construir puentes, a buscar esa prosperidad compartida con nuestros socios. El Banco Europeo de Inversiones es uno de los bancos de desarrollo más grandes del mundo y nuestras inversiones son muy importantes también, desde Ucrania, hasta África, Oriente Próximo, América. Fuera de la Unión Europea en este momento nuestra máxima prioridad es el apoyo a Ucrania, por supuesto, pero el año pasado reforzamos muy especialmente la alianza con América Latina y el Caribe, donde nuestras inversiones están detrás de grandes infraestructuras de energía, transporte, telecomunicaciones, agua.
En esta diapositiva pueden ver algunos de los ejemplos de 2025. El pasado mes de noviembre, en la cumbre UE-CELAC en Santa Marta (Colombia) anunciamos una inversión histórica de 1 000 millones de euros para apoyar la integración energética en Centroamérica.
Y esto se suma a las importantes inversiones en agua y saneamiento en Ecuador, infraestructuras de transporte sostenibles como el tren eléctrico de San José de Costa Rica, el apoyo a las energías renovables en Colombia, la red de distribución eléctrica en Panamá.
Y me gustaba señalarlo aquí porque se trata de proyectos en los que las empresas españolas tienen un papel muy importante. En el caso de la distribución eléctrica en Panamá, por ejemplo, se trata de un préstamo a Naturgy con garantías de Cesce. La colaboración que tenemos con Cesce, con la compañía española de seguro de crédito a la exportación es muy importante porque abre la puerta a una mayor actividad de las empresas españolas en grandes proyectos de infraestructuras en todo el mundo.
También hemos firmado acuerdos en Brasil para impulsar y modernizar la distribución eléctrica con un préstamo a Iberdrola. Y todo ello da cuenta del importante papel que juegan las empresas españolas en la región y el impulso por parte de las instituciones europeas a lo largo del tiempo, desde la ampliación del Canal de Panamá a las líneas de metro de Bogotá, Quito, São Paulo y, más recientemente, el refuerzo de todas las interconexiones eléctricas en la región centroamericana.
Bueno, este ha sido un resumen de la actividad del Grupo BEI en 2025, mi segundo año como presidenta del BEI. Un ejercicio histórico en el que el Grupo ha reforzado su papel para impulsar la voz de Europa en el mundo.
Cada uno de los proyectos que financiamos, en definitiva, convierte la idea de Europa en una realidad tangible sobre el terreno y creo que todos estos ejemplos demuestran el papel y el compromiso de la Unión Europea para contribuir y para impulsar esa prosperidad compartida, la seguridad, los valores democráticos en toda nuestra Unión Europea y en todo el mundo, en un momento en el que es más importante que nunca que trabajemos unidos, las instituciones europeas representadas hoy aquí, con los Estados miembros, con los agentes financieros, con el sector privado para seguir impulsando ese crecimiento que hemos podido lograr en estas ocho décadas de actividad en toda la Unión Europea. Y en el caso de nuestro país, desde que en el año 86 firmamos esa acta de adhesión que a todos yo creo nos llena de orgullo y nos emociona.
Termino aquí la presentación y estaré encantada de responder a sus preguntas. Gracias.