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    Discurso inaugural de Nadia Calviño, presidenta del Grupo Banco Europeo de Inversiones (Grupo BEI), en la reunión anual del Consejo de Gobernadores del BEI celebrada en Luxemburgo el 12 de junio de 2026.

    EIB

    Gracias, presidenta, querida Alena.

    Buenos días, gobernadoras y gobernadores. Es un gran placer darles la bienvenida hoy aquí.

    Ayer mantuvimos un debate muy enriquecedor sobre la soberanía tecnológica y la seguridad económica en Europa y en el mundo.

    Este es el marco perfecto para la reunión de hoy, en la que me gustaría transmitir tres mensajes clave sobre el papel que desempeña el Grupo Banco Europeo de Inversiones como motor de inversión de Europa, movilizando financiación a gran escala para las prioridades políticas comunes, invirtiendo con determinación y logrando resultados.

    En primer lugar, el Grupo BEI está cumpliendo el mandato que ustedes nos encomendaron.

    Hace dos años, en junio de 2024, ustedes —los 27 accionistas— respaldaron por unanimidad la Hoja de Ruta Estratégica del Grupo BEI para el período 2024-2027. El informe intermedio, que ya hemos compartido con ustedes, muestra que el Grupo BEI avanza a buen ritmo en la consecución de sus ocho prioridades estratégicas. De hecho, en algunos ámbitos, los resultados están superando los objetivos.

    Nos pidieron que aumentáramos el volumen de financiación y la asunción de riesgos, y lo hemos hecho.

    Gracias a su apoyo y al arduo trabajo de nuestros equipos sobre el terreno, el volumen anual de inversión alcanzó la cifra récord de 100 000 millones de euros en 2025, y vamos camino de mantener el mismo nivel este año.

    También hemos asumido mayores riesgos, al elevar en 10 000 millones de euros el volumen anual de las actividades de alto riesgo del Grupo BEI desde la adopción de la Hoja de Ruta, y al alcanzar cifras sin precedentes en las inversiones de capital.

    Y lo hemos conseguido preservando al mismo tiempo nuestra excelente calificación triple A y unos sólidos ratios financieros, que, como saben, son esenciales para garantizar que podamos seguir captando fondos en condiciones financieras muy favorables y trasladarlas a nuestros clientes.

    Pero no se trata solo de cifras, sino de proyectos concretos con un impacto real, lo que representa nuestro principal objetivo: lograr un impacto sobre el terreno.

    1. La financiación anual del Grupo BEI para proyectos de energía se ha duplicado desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania.

    Como debatimos ayer en el Eurogrupo, todas estas inversiones contribuyen a mantener el suministro eléctrico —y a contener los precios de la electricidad en Europa— ante la escalada de la crisis en Oriente Próximo este año.

    El Grupo BEI está financiando alrededor de la mitad de todos los proyectos de redes eléctricas en curso, una de cada cinco plantas solares, uno de cada tres proyectos eólicos terrestres y la mayoría de los parques eólicos marinos de Europa.

    Desde la interconexión eléctrica por el golfo de Vizcaya entre la península ibérica y Francia y la Isla de la Energía Princesa Isabel en Bélgica, hasta la modernización de las redes de distribución eléctrica en Eslovaquia y Letonia, pasando por el sistema de cogeneración de energía eólica e hidroeléctrica en Portugal y el apoyo a las mejoras en materia de eficiencia energética de las pequeñas empresas en Croacia. Podría seguir horas enumerando proyectos.

    La revolución energética avanza con potencia. Europa va por buen camino para liberarse de su excesiva dependencia de los combustibles fósiles y ganar autonomía energética, pero existe un amplio consenso en cuanto a la necesidad de acelerar el ritmo. Se trata de un ámbito en el que hay demanda y en el que el Grupo BEI probablemente deba aumentar su apoyo financiero para acelerar la inversión pública y privada.

    Quiero dar las gracias al vicepresidente Fayolle, sentado aquí a mi derecha, porque su resiliencia y su dedicación han sido decisivas para hacer del Grupo BEI el Banco del Clima, un banco que se adapta, que no es estático sino flexible, capaz de dar respuesta a las necesidades cambiantes de Europa para reforzar la competitividad y la seguridad.

    2. La segunda prioridad es la digitalización y la innovación tecnológica. Hace un año, en esta sala, pusimos en marcha TechEU, el mayor programa de financiación de la innovación en Europa hasta la fecha.

    El programa avanza de forma satisfactoria, apoyando a los campeones del mañana: desde la computación cuántica en Francia hasta los nanomateriales avanzados en Estonia y Finlandia, pasando por una nueva generación de vehículos de lanzamiento espacial desarrollados en Alemania —de gran actualidad— y la expansión de satélites de órbita terrestre baja por parte de empresas innovadoras en Luxemburgo. Innovadores que impulsan terapias de vanguardia con células madre contra el párkinson y la diabetes en Suecia y nuevos medicamentos para combatir infecciones resistentes a los antibióticos en Dinamarca. Una vez más, podría pasar horas enumerando los proyectos emblemáticos que estamos financiando en toda la UE.

    Como ya mencioné brevemente en anteriores reuniones del Ecofin y del Eurogrupo, me gustaría subrayar el progreso que estamos realizando en apoyo de la Unión de Ahorros e Inversiones: vamos a desplegar y ampliar instrumentos financieros paneuropeos que puedan canalizar el ahorro de los inversores hacia capital productivo para que las empresas crezcan aquí, en Europa.

    El Grupo BEI se ha convertido en el mayor financiador de capital riesgo de Europa, con una cuota de mercado de aproximadamente el 30 % en venture debt y de un cuarto de todo el capital riesgo de Europa. El Grupo BEI moviliza capital privado, atrae a inversores privados y fomenta este ecosistema de capital riesgo para que nuestras mejores empresas puedan crecer y prosperar aquí, en la UE.

    Nuestra emblemática iniciativa European Tech Champions, como todos saben, ha permitido la creación de 15 megafondos —con más de 1 000 millones de euros de capital— y 12 unicornios.

    Esta iniciativa está marcando una verdadera diferencia, y la situación evoluciona rápidamente. Cuando les envié la carta para esta reunión del Consejo de Gobernadores, solo teníamos once unicornios en nuestra lista. En las últimas semanas, se ha sumado uno más. Se trata de Mews, una empresa neerlandesa que desarrolla soluciones en la nube para el sector hotelero.

    Sabemos que la escala y la velocidad son esenciales.

    Europa es una auténtica superpotencia tecnológica, y cuenta con grandes universidades, centros de investigación y un ecosistema dinámico de empresas emergentes.

    Como saben, estamos inmersos en el proceso de captación de fondos para la segunda fase de la iniciativa European Tech Champions, así como para el Mecanismo de Capital para la Defensa, y espero que podamos contar con su apoyo.

    Porque si conseguimos ampliar estos dos fondos de fondos estratégicos y sumar también el fondo Scale-up Europe de la Comisión Europea e iniciativas nacionales —como Tibi en Francia y WIN en Alemania— para movilizar a inversores institucionales privados, llevaremos los mercados de capitales europeos a la siguiente fase. Y si además avanzamos en la parte legislativa, como así será durante la reunión del Ecofin sobre integración de los mercados —para esa unión de los mercados de capitales que comentamos—, ello nos permitirá cerrar con éxito la brecha con Estados Unidos y fomentar el talento, las ideas, las tecnologías y las empresas.

    3. En cuanto a la seguridad y la defensa, el cambio estratégico del Grupo BEI en este ámbito ha marcado un antes y un después.

    Paralelamente a la ampliación de los criterios de admisibilidad para incluir proyectos puramente militares, así como empresas y fondos de inversión con actividades en todos los ámbitos de la defensa, y la realización de una evaluación detallada y continua del mercado, cuadruplicamos la financiación a finales de 2025.

    Hemos creado una sólida cartera de 25 proyectos emblemáticos que abarcan más de 20 Estados miembros, junto con varios programas paneuropeos.

    Vamos por buen camino para alcanzar, o incluso superar, nuestro objetivo para 2026: destinar el 5 % de la financiación dentro de la UE al sector de la seguridad y la defensa.

    Es importante señalar que el 70 % de nuestra financiación se canaliza ahora hacia la «defensa básica», si seguimos la lógica de la OTAN.

    Estamos invirtiendo en infraestructuras, como refleja el proyecto emblemático de una base militar en Lituania, que anunciamos aquí hace un año y que avanza muy bien. Esperamos anunciar la firma este mes.

    Apoyamos a los líderes industriales.

    También respaldamos a las pequeñas y medianas empresas de la cadena de suministro de los grandes contratistas europeos. De hecho, esperamos que el programa de apoyo financiero, por valor de 3 000 millones de euros, para pequeñas y medianas empresas, intermediado a través del sector bancario, se despliegue plenamente en solo dos años, de aquí a 2027. Este sector requiere más atención, y por eso realizamos continuas pruebas de mercado.

    Nuestra financiación también respalda a empresas innovadoras que crean tecnologías revolucionarias, unicornios como Quantum Systems y Harmattan AI, que desarrollan la próxima generación de drones para reforzar las capacidades de disuasión de Europa, o TYTAN, otra empresa emergente que desarrolla interceptores autónomos para proteger el espacio aéreo de la UE.

    Por lo tanto, creo que mi mensaje de esta mañana es muy claro: esta es una lucha para proteger nuestras democracias y nuestra seguridad. Y, en esta lucha, el Grupo BEI va a darlo todo.

    Llegados a este punto, deseo dar las gracias al vicepresidente Robert de Groot por liderar los esfuerzos del Grupo BEI en este ámbito, así como a todo nuestro personal, que se adentró en un terreno en el que no teníamos experiencia ni conocimientos especializados y en el que, curiosamente, el Grupo BEI se ha convertido en pionero entre las instituciones financieras en un tiempo récord.

    4. Defender la democracia también significa defender los valores y las políticas fundamentales que sustentan el proyecto europeo, como la cohesión y la agricultura, y las infraestructuras sociales que cohesionan nuestras sociedades, como la educación, la sanidad y la vivienda.

    Las inversiones en proyectos en regiones de cohesión alcanzaron cifras récord el año pasado, y vamos camino de superar de nuevo nuestros objetivos también este año.

    No es solo una cuestión de solidaridad, sino también de competitividad y crecimiento económico, de ofrecer oportunidades allí donde está el talento, en todos y cada uno de los rincones de la Unión. Contribuimos al crecimiento de Europa cuando financiamos la modernización ferroviaria en Hungría, la mejora de las autopistas en Eslovenia, instalaciones avanzadas de transformación del cobre en Bulgaria e inversiones en empresas pioneras de tecnología profunda (deep-tech) que desarrollan soluciones de inteligencia artificial y macrodatos en Polonia.

    En este sentido, es importante recordar que el Grupo BEI ofrece financiación, pero también asistencia técnica, muy valorada por los bancos nacionales de promoción y por las autoridades nacionales y regionales. Estamos asesorando y apoyando a países como Malta, Chipre, Rumanía y Chequia en el despliegue de instrumentos presupuestarios de la UE, como el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia. Otro tema de actualidad en muchos países.

    5. El Grupo BEI está cumpliendo su compromiso de apoyar la agricultura y la bioeconomía de Europa, para salvaguardar el suministro alimentario de la UE, el mejor del mundo, proporcionando financiación innovadora a agricultores de Rumanía, del sur de Italia y de Grecia, e inversiones récord en gestión del agua y de las aguas residuales para la adaptación al cambio climático y la mitigación de sus efectos.

    Hace solo unas semanas, la vicepresidenta Vigliotti, aquí presente, anunció una nueva alianza con BNP Paribas Leasing Solutions para apoyar a pequeñas y medianas empresas de los sectores agrícola y de la bioeconomía en toda Europa. Esta iniciativa ha recibido un gran reconocimiento por parte de los alcaldes y otras instituciones.

    6. En cuanto a las infraestructuras sociales, estamos financiando viviendas asequibles en Chequia, Portugal, Austria, Irlanda, Bélgica y España.

    Los proyectos de residencias de estudiantes también avanzan a buen ritmo en Chipre, Italia, Grecia y el resto de Europa, como en Berlín.

    El vicepresidente Tsakiris, responsable de la cartera de vivienda, detrás de mí, lleva a cabo una gira permanente por toda la UE para impulsar el programa Housing TechEU, de modo que podamos contar con materiales y técnicas de construcción innovadores, para que las viviendas puedan edificarse de manera más rápida, económica y sostenible.

    7. Fuera de la UE, centramos nuestros esfuerzos en apoyar a Ucrania, respaldar el proceso de ampliación e impulsar la agenda Global Gateway, forjando alianzas estratégicas en todo el mundo.

    El Grupo BEI sigue siendo el principal socio inversor de Ucrania, con el mayor nivel de desembolsos entre todas las instituciones financieras públicas europeas presentes en el país. Como brazo financiero de los 27 Estados miembros de la UE, estamos preparados para desempeñar un papel importante en la reconstrucción de Ucrania y en su proceso de adhesión.

    Agradezco el liderazgo del vicepresidente Nehammer en este ámbito. De hecho, va a firmar un memorando de entendimiento muy importante con la Comisión Europea y Ucrania, en Gdansk, para prestar apoyo técnico y garantizar así no solo una buena conectividad, sino también la seguridad de las fronteras de la Unión Europea. Creo que se trata de una cuestión muy importante para todos los Estados miembros vecinos.

    En cuanto a la ampliación, el mes pasado estuve en los Balcanes Occidentales, donde anunciamos un importante paquete de nueva financiación para apoyar el camino de Montenegro y Albania hacia la adhesión a la UE.

    Por lo que respecta a Global Gateway, estamos cumpliendo nuestros objetivos antes de lo previsto y reforzando nuestro enfoque estratégico para ajustar nuestra financiación a los objetivos de política exterior de la UE, a través de una coordinación más estrecha con la Comisión Europea que encarne el enfoque del Equipo Europa, y junto con los bancos nacionales de fomento, para que podamos promover una voz europea fuerte en el mundo.

    Pude comprobarlo de primera mano en mi reciente visita a México, pocos días después de la cumbre de alto nivel en la que se firmó el acuerdo modernizado de comercio e inversión. El hecho de que el BEI estuviera allí envió un mensaje contundente: Europa cumple con su promesa. Actuamos conforme a nuestras convicciones.

    En el contexto geopolítico actual, existe en todo el mundo un gran interés por profundizar la cooperación con la UE. También existe un gran interés por ampliar la presencia de empresas europeas en la ejecución de proyectos en todo el mundo. Y el BEI se considera un socio fiable y de confianza que sigue promoviendo las prioridades políticas y los valores europeos con un enfoque en el que todas las partes ganan.

    Por eso, aspiramos a mantener el papel exclusivo del BEI en los préstamos soberanos dentro del instrumento Europa Global del próximo Marco Financiero Plurianual (MFP), que se está debatiendo en estos momentos. Las cifras muestran que el BEI ha cumplido claramente, enarbolando la bandera de la UE y con la mayor proporción de empresas de la UE beneficiarias de proyectos mundiales de entre todas las instituciones multilaterales de desarrollo.

    Estamos trabajando en un instrumento para impulsar el comercio y la inversión y acompañar así a la Comisión Europea en las negociaciones comerciales en todo el mundo.

    La próxima presidencia del BEI de la red de bancos multilaterales de desarrollo en 2027 representa una oportunidad para que Europa, a través del BEI, establezca prioridades y avance en ámbitos considerados de máxima importancia: la movilización del sector privado, el agua y la resiliencia, la salud mundial y el capital humano, las materias primas fundamentales y la inteligencia artificial (IA).

    Esto me lleva a mi segundo mensaje: estamos preparados para hacer aún más.

    El mundo está cambiando rápidamente.

    La reunión de ayer del Eurogrupo dio muestra de la unidad y la determinación de Europa para seguir avanzando, sin dar ni un paso atrás.

    Hoy puedo asegurarles que el Grupo BEI estará en primera línea:

    • paneuropeo por definición,
    • con un balance de 600 000 millones de euros,
    • sus accionistas son los 27 Estados miembros de la UE, y dispone de una posición de capital y liquidez muy sólida, como les ilustrará más adelante el Comité de Vigilancia.

    Gracias a esta posición única, el Grupo BEI está preparado para hacer aún más, para seguir aumentando la financiación, la asunción de riesgos y el impacto, siempre que existan las garantías públicas necesarias del presupuesto europeo.

    Permítanme insistir en este punto: para el BEI, estas garantías públicas, dentro del marco financiero plurianual, son realmente necesarias, son decisivas. Sin ellas, a medio plazo, la actividad del Grupo BEI tendría que reducirse, al igual que la asunción de riesgos, dentro y fuera de la UE.

    En cambio, con un marco de garantías sólido, el BEI puede contribuir aún más a los cuatro pilares de la seguridad económica de Europa:

    En primer lugar, la autonomía energética. Tenemos una cartera de proyectos muy sólida. Lo mismo sucede en el ámbito de la energía nuclear, donde los proyectos se encuentran actualmente en una fase de evaluación muy avanzada.

    Al mismo tiempo, el Grupo BEI está intensificando el apoyo a tecnologías nacidas en Europa, como los inversores solares.

    El vicepresidente Primorac, Marko, que hasta hace muy poco se sentaba en esta mesa como ministro de Economía y Finanzas, supervisa nuestras actividades en el sector de la energía y puede darles más detalles sobre nuestros planes.

    En segundo lugar, el liderazgo tecnológico.

    Por ponerles un ejemplo, nuestros equipos están evaluando en estos momentos los mayores proyectos de inteligencia artificial financiados por el Grupo BEI hasta la fecha, como la inversión en uno de los líderes europeos en este ámbito, así como una importante ampliación de la capacidad de computación.

    En tercer lugar, unas infraestructuras críticas resilientes, físicas y sociales: cables digitales, canalización de aguas o corredores de movilidad militar.

    Y, por último, alianzas y asociaciones mundiales para diversificar nuestras cadenas de suministro, abrir nuevos mercados, reforzar la voz de Europa en el mundo y garantizar el acceso a minerales fundamentales.

    La vicepresidenta Beer ha recorrido el mundo en una amplia campaña de divulgación en países socios, entre ellos Australia y Canadá, con los que mantenemos relaciones y que pueden desempeñar un papel clave para garantizar el acceso de las industrias europeas a materias primas fundamentales.

    Mi tercer y último mensaje es de confianza.

    Por nuestra parte, estamos avanzando para garantizar que el Grupo BEI esté preparado para ampliar sus actividades y su impacto mediante la digitalización de los procesos, la reducción de los trámites burocráticos o la creación de ventanillas únicas y plataformas que permitan a los clientes acceder a instrumentos financieros de la Comisión Europea, del Grupo BEI y de programas nacionales. Y estamos eliminando también la sobrerregulación y los requisitos adicionales de información.

    Como resultado, el tiempo de aprobación y firma de nuevas operaciones se ha reducido a seis meses para grandes programas como TechEU y la iniciativa sobre seguridad y defensa.

    El vicepresidente Nehammer está impulsando los planes en materia de digitalización, y el vicepresidente Mora, que solía ser un colega habitual en el Ecofin, se ocupa de la optimización de los plazos de aprobación y firma de nuevas operaciones. Les agradezco enormemente que hayan asumido estas importantes tareas.

    Y estoy convencida de que, juntos, podemos afrontar con éxito los retos actuales.

    Con su apoyo unánime, hemos avanzado mucho en apenas dos años y medio.

    Hemos aprobado la Hoja de Ruta Estratégica, hemos aumentado el límite del coeficiente de apalancamiento, hemos reforzado nuestra coordinación con la Comisión Europea para movilizar 15 euros por cada euro invertido procedente del presupuesto europeo y hemos movilizado capital privado, actuando como inversor ancla y con un sello de calidad muy apreciado por el mercado.

    El Grupo BEI desempeña una doble función —como brazo financiero de la UE y como orgulloso miembro de la red de bancos multilaterales de desarrollo—, lo que da a Europa, les da a ustedes, una herramienta única para promover en todo el mundo nuestros valores e intereses comunes y apoyar el orden multilateral basado en normas.

    Al trabajar en equipo, con la dedicación y el compromiso de nuestro personal —al que quiero dar las gracias de todo corazón aquí, ante ustedes—, desde Luxemburgo hasta Kiev, convertimos la idea de Europa en una realidad tangible, con un impacto que los ciudadanos pueden percibir y que genera confianza en nuestros socios.

    Este espíritu de unidad será aún más importante de cara al futuro.

    Permítanme decirles que contamos con ustedes. Y ustedes pueden contar con nosotros.

    Estoy plenamente convencida de que, en los próximos años, escribiremos juntos el próximo capítulo de la historia de éxito de Europa.

    Muchas gracias.