El Banco Europeo de Inversiones y la financiación del mercado del carbono

Las iniciativas en apoyo de la financiación del mercado del carbono forman parte integrante de la respuesta dada por el Banco Europeo de Inversiones a los retos del cambio climático. Fiel a los objetivos definidos por la Unión Europea, el Banco favorece la mitigación del cambio climático y las actividades de adaptación al mismo, así como las medidas encaminadas a fomentar el auge del mercado del carbono.
Al adoptar el Protocolo de Kioto, los países industrializados signatarios se comprometieron a reducir sus emisiones de gases causantes del efecto invernadero en un 5,2% por término medio con respecto al nivel registrado en 1990. Esta tarea se ve facilitada gracias a los flexibles mecanismos establecidos por el Protocolo de Kioto para permitir el comercio de derechos de emisión de gases causantes del efecto invernadero y la compra de créditos de carbono generados por proyectos de bajo carbono.
En cooperación con otras instituciones de financiación públicas y privadas de ámbito nacional o internacional, el BEI se esfuerza por estimular el comercio de derechos de emisión creando instrumentos basados en el mercado. Al patrocinar fondos de carbono el Banco fomenta la inversión de capital tanto público como privado en proyectos de bajo carbono.
Los fondos de carbono patrocinados por el BEI están específicamente orientados hacia los segmentos menos desarrollados de este mercado. Su finalidad es ayudar a los Estados Miembros de la UE, sus empresas y sus instituciones a cumplir los compromisos asumidos en virtud del Protocolo de Kioto y del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la Unión Europea. Al mismo tiempo, ayudan a los promotores de países en desarrollo y de economías en transición a obtener financiación para inversiones de bajo carbono.
Pese a la diversidad de sus objetivos, estructuras, enfoques regionales y participantes, todos los fondos de carbono patrocinados por el BEI han sido concebidos para ampliar la capacidad del mercado del carbono y complementar (nunca desplazar) a los operadores privados. Su ambición es además anticiparse a la evolución del mercado y fomentar la confianza en el desarrollo normativo, en particular de cara al período posterior a 2012, tras la expiración del Protocolo de Kioto.










